
- ¿Tenés cuántos años de teatro antes de llegar al público masivo con G vs B? ¿Cómo fue tu primer papel en teatro?
- Debuté en el teatro en 1992. G vs. B se hizo en el 2005, tenía 13 años de carrera. Pero con el antecedente que en 1993 empecé a hacer televisión en “Sombras en la noche” y luego en “Nuestros Fantasmas” hasta el año 2.000. En 1999 hice una serie que se llamaba “Epopeyas” Sucesos y Personajes del Paraguay, producción del Arlequín Teatro y Carlos Benegas Producciones que se pasaba por Canal 13. Todos estos trabajos, como actriz. También hice conducción de noticiero en los años 1997/98 en el recién inaugurado Canal 2 Capecovisión, hasta que se cerró el Canal. Conducción de un programa de entretenimiento, “El 13 para todos” junto a Juan Carlos Cañete, todas las mañanas de 8 a 11 por Canal 13, que iba en vivo y en directo. Cuando llegó G vs. B gracias a Dios, ya tenía un poco de experiencia frente a las cámaras.
Con respecto a mi primer papel en teatro fue en la obra “Romeo y Julieta” de
Shakespeare, producción de Arlequín Teatro (1992). Cuando eso, yo estaba en la Escuela de Teatro todavía y necesitaban de EXTRAS para hacer “bulto” en el mercado de Verona…. Y yo tenía el papel de…… vendedora de pescado!!!!!!!, y hasta parlamento tenía…. decía: “pescados, pescados de plataaa”,ja,ja,ja. Nunca me lo podré olvidar.
- ¿Qué rescatás de la época de “Sombras en la Noche?
- Sombras en la Noche” fue una experiencia única, fantástica y por supuesto inolvidable, para mí. Además, creo que fue una “GRAN ESCUELA” para la mayoría de los actores, técnicos, productores, y todas las personas que de una u otra manera formamos parte de ese “GRAN SUEÑO” hecho realidad, que duró 7 años. Anécdotas tengo cientos yo siempre digo: “si ustedes vieran en las condiciones técnicas, económicas, físicas que grabábamos esa serie….. no sé cómo le gustaba tanto a la gente”,ja,ja. Por ejemplo, ahora cuando trabajás en una ficción y tenés una escena de exteriores, te cambiás de ropa, en una especie de casa rodante con aire acondicionado y todo, cuando hacíamos “Sombras” nos cambiábamos en el medio del monte, detrás de una toalla que generosamente te atajaba algún compañero, ja,ja,ja. Había mucho amor, mucha pasión por lo que hacíamos y así las cosas siempre salen bien, aunque las condiciones sean mínimas, esa es la única explicación.
- G vs. B con Maneglia- Schémbori, inició una nueva etapa para ficción paraguaya ¿qué podés decir de tu trabajo con ellos, como realizadores?
- Sin duda alguna, la ficción en Paraguay dio un gran salto de mejoría, con “G vs. B”. El público paraguayo simplemente pudo comprobar que aquí en Paraguay hay mucho talento y que se pueden hacer bien las cosas, cuando hay ganas y condiciones económicas favorables. Tana y Juan Carlos son dos seres inmensamente talentosos, además de adorables. Fue un placer, un honor y un orgullo haber trabajado con ellos; yo seguí aprendiendo muchísimo como actriz y profesional estando al lado de este “dúo dinámico”, y estaré eternamente agradecida por eso.
- El personaje de Mabel en Papá del Corazón te catapultó a las masas ¿cuánto hubo de vos misma en la elaboración de Mabel? Recuerdo que grabaste mucho tiempo con un traje que te “rellenaba” para quedar gorda…
- Mabel, que personaje!!!!!. La verdad que sí, para muchas personas en la calle sigo siendo “Mabel”; no pueden olvidarse de ella y yo tampoco. Fue un placer dar vida a este personaje tan rico por los matices que tenía. Mabel era “cornuda”; conflictiva con su peso; madre súper protectora de su único hijo varón; celosa de la secretaria del marido, compradora compulsiva; “solucionaba” todos sus problemas o conflictos , comiendo, yéndose a la peluquería, o haciendo compras en los shoppings…..qué mujer no se siente identificada en algún punto con esto, eh????!!!!!!!! ,ja,ja,ja. Aunque en realidad, Mabel era una simple mujer, como todas, que el fondo solo buscaba un hombre que la quiera y la respete.
Y sí , tuve que trabajar con un traje que pesaba mas o menos 5 kilos para parecer “más gordita”, porque el personaje requería de una actriz “con sobrepeso” para el papel.
- ¿Qué pasaba con las mujeres y Mabel? Entre el marido infiel Sixto y el enamorado galán, el entrenador que interpretaba Pedro Guggiari?
- Lo que puedo decirte, es que más de una vez me atajaron en el supermercado , en la peluquería o por la calle, mujeres absolutamente identificadas con Mabel, sobre todo, con el tema de “los cuernos”. Y claro, cuando apareció Alcides (personaje encarnado por Pedro), Mabel fue como la “abanderada” de todas las mujeres que están en una situación similar; era como que Mabel “las había reivindicado” Se había tomado revancha por ellas. Y sin mentirte, hubo muchísimas mujeres que me agradecieron y me felicitaron por haberle dejado a Sixto y sobre todo por quedarme con Alcides, je,je,je.
- ¿Te reclamaron las televidentes alguna escena más fuerte con Pedro en aquel momento?
- No, vos sabés que nó. Es más, yo creo que preferían inclusive que toda esa relación, sea mas bien platónica; así se quedaba a la imaginación da cada televidente hasta donde llegaría la cosa, entre ellos. Era como una situación “mágica”, y eso gustaba mucho.
- Tu participación en BAILANDO fue una de las más simpáticas del ciclo ¿qué podés contar de eso?
- “Bailando por un sueño”; fue la experiencia mas divertida que tuve a lo largo de toda mi carrera; y encima pude ayudar a alguien …. Que más se puede pedir!!!!. Y aunque parecía todo muy “loco”, realmente fue muy exigente el trabajo para mí . No solo en lo físico, porque tenía que competir bailando con chicas que casi tenían la mitad de mi edad, sino porque yo más que bailar hacía un show, o sea, tenía que buscar la música adecuada, crear un personaje en base a lo que la música decía, escribir el guión de todo lo que diría ese personaje, hacer la puesta en escena, aprender la coreografía, etc,etc,etc y todo eso lo tenía que hacer prácticamente de un día para otro!!!!. Por suerte mis compañeros Blas (mi coreógrafo) y Fredy (mi bailarín) me acompañaban y me ayudaban en todo. Pero yo, mas que nada, DISFRUTABA Y ME DIVERTÍA muchísimo y creo que a la gente le pasaba lo mismo al vernos.
- En “Matrimonios y Algo Más” marcó “Frida” ¿Cómo te animaste a introducir el tabú de la bisexualidad femenina en la pantalla? ¿Creés que fue percibido por todos o que simplemente era divertido el personaje?
- “Matrimonios y algo más” una de las mejores experiencias, en toda mi carrera. Fue fantástico hacer ese programa. Sin lugar a dudas Frida, otro gran desafío para mí, como actriz. Si, Frida pudo llegar a ser un personaje “polémico”, porque como bien vos lo decís tocaba un tema muy tabú (la bisexualidad); pero estaba tan bien enfocado el personaje, que jamás nadie se sintió “tocado” o molesto, por nada de lo que Frida haya dicho o hecho. Yo creo que la gran mayoría de los televidentes entendieron muy bien la “realidad” de Frida, pero simplemente, tenía tanto humor, que era casi imposible sentirse enojado o molesto con ella.
- ¿Qué aporte valorás hizo la TV a la cultura?
- Bueno, bueno, allí nos metemos en una eterna discusión, porque hay personas que sostienen que la TV además de entretener también debe educar, otros sostienen, que la gente mira la televisión solamente para divertirse, o sea, que su único objetivo es entretener. Yo creo que la TV da para todo, y se pueden hacer programas que eduquen, otros que simplemente entretengan y otros que eduquen y entretengan a la vez. Hay público para todo.
Lo importante es que se sigan haciendo cosas, que la producción nacional no pare. Yo creo, que el público y los auspiciantes, cada vez valoran más todo lo que se está haciendo a nivel local. Y ESO ES MUY IMPORTANTE.
- ¿Cuál es tu aspiración profesional para el medio? ¿Qué pensás que nos falta para seguir creciendo?
- Mi aspiración profesional, es que LA FICCION EN ESTE PAIS, NO PARE NUNCA MAS, que se sigan haciendo cosas. Cada vez vamos a ir mejorando más y más. Todos (actores, autores, técnicos, productores, directores, etc,etc) estamos en un proceso de aprendizaje, y las cosas van a ir saliendo cada vez mejor. Que nos falta para seguir creciendo? Todo y nada. Hacer, hacer, hacer, y seguir haciendo cosas. Un verdadero profesional muere creyendo que le falta mucho por aprender, así sea a los 90 años. Espero llegar a esa edad, haciendo teatro y televisión, y creyendo que hice mucho y pensando que aún me falta un montón.

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